Articulos/ Fundación para Promoción de la Unión Cristiana de Panamá

La Familia de Dios

fupucpa¿Quienes la conforman?

Ciertamente los naturales entienden que la familia nace de la unión de un hombre y una mujer.
En su desarrollar, Los hijos pasan a ser dependientes de sus padres. Luego de la mayoría de edad, éstos proceden a lo mismo, formando así las distintas generaciones y árbol genealógico. Hablamos entonces de; Padres, Madres, Hijos, Abuelos, Bisabuelos y Tatarabuelos.

Se cree que cuando los padres se casan y engendran hijos, esto les da un grado de prestigio en la sociedad, y ciertamente es así. Y aquellos que no llegan a este tipo de realización, por las razones que fueren, se sienten en poca estima.

Por un lado está el enaltecido, El orgulloso, El exitoso y por el otro lado; El Desdichado e Humillado. A pesar de la permanencia de muchos matrimonios, no gozan de una franca felicidad. Reina el mutuo maltrato e insatisfacción. Los hijos no obedecen ni los honran.

Hijos demasiados liberados, sumidos en las drogas, enfermedades y desenfrenos de todo tipo.

La honorabilidad no se hereda en lo absoluto, no importa ni el apellido que lleve ni su situación económica. Los árboles genealógicos, solo llevan a la vanidad, y al orgullo. Un matrimonio no precisamente representa unidad, (No es que el matrimonio no sea bueno, al contrario, es importante) en cambio existen personas unidas, carente del legalismo, tal como si fuera un matrimonio. Aun así; luego de un tiempo de convivencia la ley les otorga derechos similares. Resulta que desde Noe, Dios instauro la unión (Hombre y Mujer) llamándolos sencillamente marido y mujer. Claro está que no era cualquier unión, Dios hablaba a los suyos explicando con quien se debería unir y con quién no. El mismo dice: lo que Dios une no lo separe el hombre. Los sacerdotes, los jueces, Cualquier autoridad civil También unen en matrimonio como hoy día se practica, pero la unión verdadera es la pareja que se ha postrado delante de Dios empeñando su amor el uno para con el otro, y esto; “Hasta que solo la muerte los separe”.

Básicamente, Dios instauro el matrimonio público por causa del desorden sexual de los seres humanos, por la fornicación, con todo y ello,  las parejas casadas cometen adulterio. Dios nos expone a través del ejemplo de su hijo Jesucristo que “bueno le es al hombre no tocar mujer”. Claro está que es Dios quien tiene que darle el don de continencia, de otra manera es mejor casarse, pero ésta también tiene que darse en el momento que Dios lo disponga y no por nuestros vanos deseos de sexuales solamente.

Para aquellos que no han podido constituir familias, Dios tiene una mejor respuesta; Esta es la familia que Cristo forma. Se le llama “iglesia”. Cuidado, no confundamos Organizaciones religiosas, o capillas y catedrales en las diferentes áreas. Si bien desde los tabernáculos hasta el gran templo edificado donde se honraba a Dios tuvieron valides, jesús nos da el espacio a los que no éramos parte de su pueblo a serlo, a través de la fe en él. El espíritu santo nos es dado para asegurarnos que somos de él y que podemos en vuestras calles, en un refugio, en vuestros hogares, buscarle. Orarle a solas, o en compañía de un amigo, de un pariente, de un desconocido. Podemos alabarle de todo corazón, en hermandad de otros. Viviendo en esa hermandad, tenemos vuestra familia. Todo aquel que hace la voluntad del padre “Jehová” ese es mi hermano, dice Jesús. Verifique en el libro de Hechos: 14:6 al 12 (Énfasis en los versículos 9-10-11) Notará que  sin duda; Dios nos da una nueva familia sin nombre, más que ser de Cristo…verdaderos cristianos somos. Si usted necesita el apoyarse  en cierto nombre denominado u religioso para identificarse como cristiano, solo afirmará su religiosidad y su divisionismo. En ninguna denominación terrenal encontrará la verdad inalterada más que en las sagradas escrituras. Pero satanás ya ha iniciado la tergiversación escrita de muchas biblias para alejar a muchos de la verdad original, no obstante el espíritu de Dios nos habla y nos da convicción de sostener la verdad de su palabra. Todos coincidiremos como una sola familia, como un solo cuerpo (No en la carne) perfectamente de acuerdo hablando lo mismo de esa verdad que nos da la victoria.
 
Una familia carnal, así como una iglesia terrenal, vive para lo terrenal. Pero la familia espiritual, así como la iglesia que vive para lo espiritual, se elevará a lo celestial, al reino de Dios.