Articulos/ Fundación para Promoción de la Unión Cristiana de Panamá

¿Qué es realmente una Iglesia?


En esta ocasión, deseamos conversar sobre algunos aspectos relativos a lo que es una iglesia. Quienes son los que conforman esta iglesia, para que es la iglesia, y cual es su finalidad.

En nuestro país, Panamá, se conforman a saber; una mezcla innumerable de razas y por supuesto, cada una acompañada de sus credos, filosofías y costumbres. Esto hace que haya distinciones entre una u otra persona, además; lleva a sectorizar no solo las políticas de nuestro país, sino también la relación entre otros países (Nuestra constitución establece igualdad para todos, sin fueros ni privilegios, sea cual fuere su raza, credo, o religión ).

Muchas personas opinan que la iglesia es un lugar de encuentro religioso. Algunos, que es la casa de Dios. Otras, que es cada una de las personas que la conforman. Por otro lado, tenemos a aquellas personas que sin ser de ninguna religión y que de cualquier manera piensan que Dios está con ellos, aunque no le conozcan. Finalmente; están aquellos que en Dios no creen (mucho menos en Jesucristo). Ahora bien: A pesar que la terminología, no es el tema, trataremos brevemente de explicarlo para beneficio de muchos.

Iglesia es sinónimo de “asamblea” o Congregación”. Grupo de personas que se reúnen para un fin. La palabra se popularizó en Grecia. El termino “ Ekklesia ” se aplicaba a todos los actos de tipo Público - Político y Religioso. También existe una relación con el libro de Eclesiastés “ Koelat ” (en Griego) y El Predicador o El Congregador , es decir: Había una relación entre ambos, uno por el hecho de agrupar y el otro por el hecho de ser parte de dicha agrupación. Para el antiguo pueblo de Dios, esta palabra no era nueva.

Sobre el tema “Iglesia”. El hecho de estar en frecuentes reuniones o asambleas, no indica que seamos del mismo sentir o parecer, mucho menos de la misma fe. Cuando se practica la libertad de expresión y la facultad de escuchar, nace la convicción. Es la única manera de permitir el desarrollo pleno de los individuos. Pero aún así, los criterios pueden llegar a tener o no convergencias. El individuo necesita, encontrar la Verdad. ¿Que es la verdad? La verdad es la palabra de Dios (El Verbo), hecha desde siempre, pero; manifestada luego a los hombres, y a la que todos hoy; podemos tener acceso directo ( La Biblia ) de manera que si no hay plena libertad de exposición, de indagación y de aplicación, no puede ver una unión verdadera. La palabra de Dios, no necesita ser impuesta por alguien, la palabra bien plasmada, con vivo testimonio, se hace realidad en el corazón de cada uno, y cada uno ha de convertirse en hacedor de la palabra de Dios. No importa en que lugar se encuentre usted, ni cuantas personas se reúnan en un momento dado, lo que vale es la convicción de fe y amor que solo el espíritu santo puede dar conforme a la voluntad y gracia de Dios. Pablo animaba a las iglesias en las diferentes áreas que fuesen imitadores de él, (Así como él imitaba a Cristo) y esto lo decía porque los gentiles no tenían idea de quien fue Jesús realmente, así que; él predicaba dicho suceso hacia los gentiles quienes comenzaron a entender lo cierto de su predicación, tanto así que habían muchos que lo veneraron tanto que formaron grupos a nombre de Pablo, Apolo, Cefas , Cristo entre otros como las primeras tendencias religiosas de fe. Esto enfureció a Pablo y les llamó la atención diciéndoles que Cristo no estaba dividido, además; que es por Cristo y solo en Cristo que se llega a la plenitud de la fe. (Vea 1° de Corintios 1:10-13) Debemos estar claro sobre lo que es una iglesia, en comparación con La Iglesia del Señor, son dos cosas muy distintas ¿Por qué razón? Pues, porque una es del mundo, (terrenal) la cual es: “ Falsa” y la del Señor Jesucristo, que es espiritual (Celestial) la cual es: “Verdadera” . No todos somos hijos de Dios o hermanos, antes de la conversión se es criatura de Dios. (Observe 1° de Juan: 3: 1-2) .

La iglesia de Jesucristo, es una sola. No se trata de una denominación Popular o la más antigua, ni la llamada universal, madre o padre. Ni es la mejor organizada del mundo conforme a hombre, ni la que tenga más riquezas materiales o los mejores edificios, puesto que La Iglesia de Jesucristo no tiene dueño terrenal. Para ser parte de ella, solo tiene que poner a disposición su corazón y su mente, el espíritu santo se encargará de guiarle para que produzca frutos, en esos frutos se reflejara la mano de Dios ante los hombres. Al igual; se requiere de sabiduría y visión de lo alto, o sea discernimiento de espíritu para identificar esos frutos en otras personas .

Luego que Salomón edifico el templo de Dios, el altar y el tabernáculo para la expiación de los pecados, todo esto fue profanado y hecho impuro por los hombres de la época, aún así, Jesús purifico el templo sabiendo que sería destruido. Encontramos en el evangelio de Mateo: 24: 1-2 que Jesús predice la destrucción del templo en donde no quedaría piedra sobre piedra. Las sagradas escrituras no enseñan sobre la reedificación de otro templo igual ni parecido, pero; lo que sí afirma es que en lugar de ese, Dios levantaría un nuevo templo, no hecho por manos de hombre, sino que sería su propio hijo el nuevo templo. Jesús pasaría a ser la piedra angular de este nuevo templo. Este nuevo templo estaría conformado por muchos, el cual el llamó “Mi Iglesia”. Debemos tener claro que el pueblo de Dios era Israelí (Por su credo, eran Judaicos) y el pueblo gentil nada tenia que ver con tales costumbres. Dios mismo dijo que la población gentil no era pueblo, pero a su tiempo, muchos de estos serían su pueblo, y siendo últimos pasarían a ser primeros. Los gentiles no tenían costumbres de congregarse para escuchar palabra de Dios, ni entraban a las sinagogas donde se reunía el pueblo Judío. Por ejemplo: “ La Pascua ” en su contexto, es una celebración exclusiva de Judíos . Lo único que encomendó Jesús a los gentiles fue: Conmemorar su santa cena a base de pan y vino, hasta que él retorne. Esto es: Su sangre y su cuerpo el cual fue dado en remisión por nuestros pecados. Cuando leemos y escuchamos lo que la Biblia dice en el antiguo testamento, muchos acogemos estas practicas para aplicarlas a nuestras vidas, y esto es un grave error, porque realmente ni los gentiles de aquella época ni los de hoy conocen ni practicaron la vida conforme a la ley Judaica, y quienes la tratan de practicar echan por tierra lo que Dios izo por nosotros en Cristo Jesús. Es que Jesús al pagar el precio, crucificado pero resucitado al tercer día, nuestros pecados quedaron clavados en esa cruz por siempre. Jesús ascendió al Padre y está a la diestra de Dios hoy… y casi de vuelta para juzgar al mundo y estar con Su Iglesia . Es Jesús quien nos libra de los rudimentos de expiaciones y de sacrificios de sangre. Significa ello que nadie puede pagar ni perdonar vuestros pecados, (Humanamente; perdonamos faltas o agresiones de los unos contra los otros, el cual nada tiene que ver con los pecados de muerte) Ahora; los mandamientos de Dios se escriben en cada corazón, no para que la trate de cumplir, porque nunca pudo el hombre cumplirlas, sino para tenerlas presente cada vez en vuestras vidas, ya que de esa manera le damos la razón a Jesucristo, que no en vano diera su vida por vosotros, esos dos factores son los que nos ayudan a purificarnos y a perfeccionarnos. Cuando levante Dios a todos los muertos en su tiempo, al que no se encontrare en el libro de la vida del Cordero de Dios (Jesucristo) nada se podrá hacer. Es necesario estar en ese libro. Dios nos permite ahora mismo, pertenecer a Su Iglesia a través de la fe en Jesucristo, en nadie más. La iglesia de Cristo actúa sobre esta tierra, pero no pertenece a esta tierra. La iglesia de Cristo trabaja para lo porvenir, para lo celestial, para lo eterno. (“Donde dos o más se reúnen o congregan en su nombre, él está entre ellos”) lamentablemente esto no lo respetan la mayoría de las denominaciones, o sea que no le dan valor de Iglesia si no forman parte de su organización. El Señor nos advierte de los falsos cristos, y de los que vendrían en su nombre para desviar a muchos del verdadero camino de salvación, predicando nuevos mensajes que nada tienen de veraz ni de nuevo. Le retornaran a la ley de moisés con desvíos sutiles apostatando de la verdadera fe, estos son anatemas (Vea ver 1° Timoteo Cap .: 4: 4 y 5 y Efesios Cap .4.: 1 al 16).

Toda la Biblia es inspirada por Dios, claro que lo es, pero cada cosa tiene su tiempo en ella, Dios lo planifico y lo ordenó conforme a su voluntad. Es por ello que dice Jesús que él es el Pastor y sus ovejas conocen su voz y él da la vida por cada una, lo que significa que es él quien a final de cuenta habrá de decidir quienes conforman Su Iglesia y no el hombre, no obstante; debemos darnos en alta estima los unos a los otros en amor y hermandad.

La Iglesia no es un asunto colectivo, es un asunto individual, no hay puerta ancha, más bien estrecha y él nos pasa uno a la vez por ella. Todos los que estamos en Cristo, somos “iguales de importantes”. El que más sirve, no sería precisamente el mayor, Dios también ve la calidad de servicio, pero; todo será conforme a los dones y talentos que da el espíritu santo. En pocas palabras; la Iglesia de Cristo no opera como los gobiernos terrenales, o los clubes sociales, Jesús es el absoluto gobernante de su iglesia , nadie puede detenerla, ni destruirla. Esta iglesia no requiere de permisos, ni documentación legal para ejercer su función, ni dinero para edificarla, Jesús mismo la edifica y la protege. Si alguno cree que son necesarios los documentos y los legalismos terrenales para poder ejercer o valer como iglesia, ese es su libertad. Es correcto que dicen las escrituras que “cada uno sométase a los gobernantes” Ello significa, que cada persona debe respetar o apegarse a las normas jurídicas y no ser trasgresor. Este pasaje, no somete a la iglesia de cristo como tal. Hoy día existen todo tipo de religiones y organizaciones legalmente establecidas con el seudónimo de iglesia ¿Qué valor tiene esto delante de Dios? Si el hombre desea regir en lo terrenal, lo hace con el consentimiento de Dios, pero es Dios quien rige lo celestial y lo espiritual que son eternos. Cada uno decide a quien seguir, a quien escuchar, a quien obedecer. El ser humano es corruptible y defectuoso en sí mismo, mas la Iglesia de Cristo es perfecta porque él la hace así, (Sin manchas y sin arrugas). En la palabra de Dios no hay error, los seres utilizan las artimañas del error porque aún tienen los extractos de satanás , porque eso es todo lo que queda de él. Ya Jesús venció la muerte, es eso lo que desespera a los aliados de Satanás y los anti -Cristo . (Vea 1° de Juan: 5: 1 al 5) Es cierto que Dios le ha permitido al maligno regir esta tierra, pero es que; ésta tierra corrompida, contaminada y herida, Dios la borrará por siempre, y volverá a hacer una nueva tierra y nuevos cielos (Nadie sabe aún como será o parecerá) pero lo que Dios haga, será mucho mejor de seguro, entonces; en vano es todo lo que haga el enemigo.

Los hombres en sus afanes, en sus errores, sus divisiones y diferencias así como sus pleitos por liderazgos han optado por crear organizaciones con nombres propios, creando diferencias los unos de los otros. Observamos a los hombres siguiendo a hombres. Hombres poniendo en boca ajena lo que desean ellos que los incrédulos repitan con ellos. Muchos de éstos actúan como si fuesen la cabeza de estas llamadas iglesia, cuando sabemos que la cabeza solo lo es Cristo. Todos pasamos a ser cuerpo, y ese cuerpo tiene que estar armónico, no importa en donde se encuentre, aunque no nos conozcamos en lo personal, debemos estar perfectamente unidos en Cristo. Cuando Jesús le preguntó a Pedro, tres veces, si le amaba (Anteriormente, tres veces también negó a Jesús, luego cantó el gallo) era porque él deseaba que Pedro estuviera seguro de llevar a cabo la comisión que le indico en ese momento: “Apacienta mis ovejas” le dijo. (Vea S. Juan 21: 15-17) Pedro además, Pedro fue entre los primeros escogidos a formar parte de la iglesia del Señor, cuando Jesús lo apoda “piedra” (Analogía de construir o edificar) mas; no roca, ya que Jesús es la roca o ángulo principal, ello significaba que la iglesia sería compuesta por hombres santos, como muchos hemos de llegar a ser. (Vea Mateo 16: 17-19 ). La nueva y verdadera familia, se compone de todo aquel que hace la voluntad del Padre de Jesús (Jehová) por el cual vosotros por adopción, pasamos a ser hermanos de Jesús, y cada uno de vosotros, hermanos unos de los otros. Ello nos enseña que la familia de sangre no lo es todo, porque de ellas también salen nuestros enemigos. Esta nueva familia, que no se concibe en pecado, sino que se forja con verdadero amor, “Ese amor diferente que Cristo nos enseño” dando y viviendo el uno por el otro, como lo izo él.

La Iglesia es el nuevo templo en donde mora el espíritu santo del Señor. Es la que nada antepone delante del hijo de Dios, Jesucristo es vuestro único salvador y mediador entre Dios y los hombres.

Urgimos a aquellos que se conforman como iglesias: A: No mirar a los nuevos, ni a los extraños llegados, ni a los más necesitados como inferiores, ni como se visten, ni por apariencias. No sean llenos de vanidad y de materialismo, sino que vuelvan a la sencillez de Cristo. No preocupados por lo poco que se tenga, ni cómo los ojos altivos de los falsos nos juzgue, sino ayudándose los unos a otros para testimonio del mundo y así ganarlos también para Cristo . No solo del confort entre paredes, haciendo de la vida cristiana un rudimento momentáneo, ni mucho menos una falsa unidad obligatoria. Echar mano de esa plena libertad para cambiar y corregir los errores tradicionales de los antepasados, por la verdad de Cristo. Dios nos llamo a esa libertad que significa trabajar conforme al llamado y a los dones que él da.